Modelado Directo: método de construcción del pasado y del futuro

Una experiencia de construcción natural en tierra cruda que propone revivir este tipo de técnica para dejar atrás décadas de fuertes prejuicios hacia tan noble material. Arte, confort y economía, se combinan para ofrecer una propuesta ecosocial ante el colapso económico global.

Desde hace 10 años hemos venido realizando construcciones naturales en nuestra Ecovilla Gaia ubicada en Navarro, Provincia de Buenos Aires. Desde el comienzo se buscaron e investigaron diversas técnicas naturales que fueran de bajo costo, eficientes de energía, altamente estéticas, de autoconstrucción y fácil transmisión. Encontramos una clave en la naturaleza, observando la construcción del hornero nativo de estas zonas, por lo que elegimos la técnica de modelado directo en tierra cruda que sigue los mismos principios. A partir de la práctica fuimos perfeccionando la técnica, al igual que los diseños que fueron evolucionando, y de esta forma ampliamos la gama de posibilidades, tendiendo a mejorar sensiblemente sus prestaciones.

Trabajar con tierra implica entender que es un trabajo artesanal, que requiere de un entrenamiento previo dado que se trata de un material natural que varía según el lugar del terreno, la profundidad de donde se extrae y de la región de donde proviene. Esto también implica estudios adecuados de suelo. El uso de la tierra en la construcción de edificios, con muros portantes, y de adobes previamente fabricados, se ha utilizado en diferentes continentes desde hace miles de años. Fue así que dentro de los distintos procedimientos que estudiamos encontramos el método de Cob desarrollado básicamente en Gales y en Francia (conocido como Bauge), y el método de Modelado Directo utilizado en África, Oriente Medio, parte de China y Ucrania. Las diferencias básicas radican en que en el método de Cob se hacen previamente con las manos los “Cob”, que son bollos de barro, y éstos se van colocando unos sobre otros para levantar las paredes. En el Modelado Directo, la mezcla de barro se coloca directamente sobre los cimientos para levantar la pared y de diferentes maneras se lo modela con las manos, con los pies, o se lo golpea suavemente con herramientas.

Características
A los efectos de elegir una técnica de construcción natural que reuniera la mayor cantidad de beneficios y prestaciones, consideramos que la misma debía contemplar:

 Diseños de formas armónicas, integradas al paisaje natural.
 Fácil de aprender en procura de fomentar la autoconstrucción.
 Bajo costo para adaptarse a épocas de crisis económicas, utilizando materiales naturales y locales de fácil obtención.
 Mayor adaptación a los cambios climáticos.

En nuestra zona se están dando fuertes cambios climáticos: días de verano muy calurosos y días de invierno con temperaturas atípicamente bajas. Estas temperaturas extremas se amortiguan por el efecto de la masa térmica y la aislación de las paredes y pisos, sumado al diseño bioclimático. En Estados Unidos, el Modelado Directo se encuentra catalogado en el Código de Edificación con el nombre de “Adobe Monolítico”.

Proceso constructivo
El primer paso consiste en preparar los espacios destinados a los cimientos y contra pisos, proceso que debe ser encarado como una fuente de generación de materiales útiles en sí mismos. Por esto, toda la primera capa superficial de tierra negra de aproximadamente 30 centímetros de espesor, extraída de los lugares donde se harán los cimientos y contra pisos, se aparta a los costados a los efectos de utilizarla luego en la confección de la mezcla destinada a los revoques. El resto de la tierra, producto de la excavación de los cimientos buscando la profundidad pretendida, se utilizará para reemplazar la tierra que se quitó en los contra pisos. Los ingredientes de la mezcla son arcilla o tierra de baja calidad, paja y arena distribuidos en capas. Se le agrega agua en cantidad y luego de varias horas de permanecer mojada con humedad, se mezcla. Luego se la coloca directamente la mezcla sobre el muro y con las manos se modela. La pared va elevándose en capas de 30 centímetros de alto. Cuando esta capa toma cuerpo, lo cual varía según la fuerza del sol y la acción del viento, se coloca la siguiente capa. Se debe cuidar mantener la vertical del muro y, de producirse desviaciones, se corrigen cortando los sobrantes con una pala una vez que el muro esté seco.

A los efectos de contar con una importante superficie vidriada mirando hacia el lado de trayectoria solar (el norte en nuestro caso), se coloca una mayor cantidad de vidrios fijos, muchos de los cuales son termo paneles. La cantidad de ventanas de abrir es menor y está determinada según el uso que vaya a tener cada construcción, procurando contar con la suficiente circulación de aire en el verano y así poder ventilar adecuadamente cada edificio. En varias partes de estructuras y terminaciones se utilizó madera de acacia blanca (Robinia pseudoacacia). Los pisos se aislaron con adobes con alto contenido de paja, cubiertos con una capa de barro y una terminación impermeable de aceite de lino, cera de abeja y aceite esencial de naranja. Para la realización de techos hemos utilizado una amplia gama de posibilidades, demostrando así que esta técnica puede aceptar cualquier tipo de techos.

El mayor aporte de energía que requieren los muros es el secado, el cual se concreta mediante la acción del sol y el viento con costo económico cero. Nuevamente vemos otro ejemplo de disminuir los costos todo lo posible dado que utilizar un proceso industrial en el secado o cocción de muros de estos anchos, implicaría un alto costo energético.

Construcciones realizadas
Con esta técnica hemos podido construir diversos edificios en Gaia con diferentes funciones: cinco casas para residentes, un centro comunitario de usos múltiples (cocina, despensa, comedor, sala de reuniones, baños), un auditorio para conferencias y convenciones que puede albergar 120 personas, una sala de actividades para niños, una construcción para las baterías e inversor de la central eléctrica solar y eólica, un edificio para duchas y lavadero de ropa, y estructuras varias para cartelería, juegos de niños y bancos. Cabe destacar el edificio del Instituto Argentino de Permacultura en el cual funcionan las oficinas, sala de diseño, biblioteca y el banco de semillas, con un especial diseño bioclimático para preservar la temperatura adecuada para el buen mantenimiento de las semillas, con un sistema de refrigeración pasiva subterránea.

También se han realizado construcciones para terceros fuera de la Ecovilla, utilizando esta misma técnica. Actualmente se encuentra en proceso de construcción el primer hogar para niños de este tipo. Se trata de un grupo de 4 edificios en Camino del Sol, Asociación Civil sin fines lucrativos que trabaja con niños en situación de riesgo, en la Provincia de Buenos Aires. Este emprendimiento cuenta con el apoyo económico del gobierno nacional y esto, de alguna forma, ratifica que este tipo de vivienda se convierta en una alternativa válida para la clase social más necesitada.

Nuestro trabajo ha despertado el interés del INTI, con quienes estamos trabajando en convenio en diversas áreas. Cabe destacar que recientemente recibimos la visita de técnicos de las áreas de construcción y energía, y se han colocado en el edificio donde funciona actualmente el Instituto Argentino de Permacultura, distintos tipos de sensores que a lo largo de un año le permitirán al Instituto registrar y evaluar desde el punto de vista de la habitabilidad, el confort térmico y el ahorro energético que ofrece esta técnica de construcción.

La construcción como un lenguaje del arte
Todo el proceso de levantar las paredes es visto y sentido como una gigantesca escultura que se va modelando continuamente. Desde el diseño inicial, la construcción armoniza sus formas y movimientos con las necesidades de uso de cada edificio. Un ejemplo de ello es que los troncos elegidos para ser utilizados a modo de dinteles, por sus formas curvadas, siguen generando arcos y movimientos desde el punto de vista estético. Incluso sobre las puertas contribuyen con su calidez y curvaturas a propiciar un gesto de bienvenida al visitante. Estos lenguajes de patrones del pasado y del presente se suman a la plasticidad que nos propone el modelado directo. En las paredes, sobre las puertas y ventanas, se suelen colocar botellas de vidrio vacías de diferentes colores formando círculos, espirales u soles, los cuales constituyen bellos murales multicolores. Éstos se pueden complementar con pinturas a la cal coloreadas con pigmentos naturales, o con la antigua técnica de mosaicos colocando trocitos de cerámicas diferentes en el revoque dibujando figuras originales.

Las paredes suben alrededor de los vidrios fijos generando formas de diferentes tipos de arcos en relieve que se conectan entre sí provocando ondas que brindan a la construcción una sensación de movimiento. Se suelen colocar trozos de troncos que sobresalen del nivel de la pared algunos centímetros, insertos en forma perpendicular, quedando a la vista los anillos de crecimiento del árbol como otra muestra de patrón natural. Cuando las paredes han secado un poco, están en el estado ideal para ser talladas con diferentes herramientas como ser palas o hachas. Se redondean los bordes de las ventanas y vidrios y se excavan las paredes generando pequeños o grandes nichos para estanterías para libros u otras aplicaciones. Esta técnica nos permite seguir colocando barro en las paredes formando distintos niveles o arcos por ser estas aplicaciones estructuralmente cohesivas entre sí. Si se trata de arcos, se colocan ramas y barro en una cantidad diaria que permita el secado, y si el clima es favorable, al día siguiente se puede continuar hasta unir ambos extremos del arco. Éste, una vez seco, adquiere gran resistencia. También hemos utilizado el Modelado Directo para hacer estufas y bancos, los cuales pasan a integrarse armoniosamente con el resto de la construcción resaltando formas y movimientos y convirtiéndolos en espacios acogedores donde los habitantes del edificio pueden apoyarse, sentarse o recostarse y los niños pueden trepar y deslizarse generando una sana y especial relación corporal con las paredes, dejando que éstas nos transmitan diferentes y gratas sensaciones.

La experiencia con el Modelado Directo tiene un efecto “transformador” en nosotros y en los estudiantes que participan activamente en los cursos que ofrecemos. La magia del barro y su energía nos sensibiliza, nuestro cuerpo se funde con el material, las texturas y las formas. La posibilidad de cambiar nuestra vida puede sentirse. Se abre un espacio de curación que nos invita a realizar un gran viaje de exploración, dándonos una visión creativa, un canal por medio del cual podemos expresarnos y reconectarnos con los elementos naturales de nuestro entorno. Este proceso constructivo nos propone seguir investigando con la experiencia directa en procura de alcanzar una sociedad más humana, más sensible, cíclica y donde los patrones de la madre naturaleza guíen nuestros pasos. Esta técnica nos ha permitido realizar construcciones sumamente estéticas y bioclimáticas con costos muy bajos. Ellas pueden ser la base para el movimiento de relocalización mundial y afrontar el colapso económico, volviendo a la tierra para obtener agua, alimento, energía y el material para el eco hábitat.

Nota publicada en Saber cómo, publicación del INTI en año 2009.

Share this Post Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share on Google Plus